Los estudios bioclimáticos del CEAMA se construyeron para ser un referente sobre la construcción bioclimática, una construcción para la investigación y un ejemplo vivo de un método de construcción diferente, respetuoso con el medio y con el entorno.
Estos estudios, de 45 metros construidos; constan de una habitación de matrimonio, un luminoso cuarto de baño, cocina completa y salón. Están pensados para cuatro habitantes, puesto que el sofá del salón se convierte rápidamente en un cómodo sofá-cama.
La fachada, orientada al sur, está formada por una amplia cristalera que da a una pequeña terraza-jardín, y a su vez, al jardín botánico del centro. El resto del edificio, semienterrado en el suelo, busca la protección térmica del mismo. Las cubiertas son planas, del tipo invertidas y ajardinadas. Emparrados y tablas de tapizantes generan las condiciones óptimas de acondicionamiento térmico.
Se han analizado las características de la arquitectura popular tomando aquellos materiales, elementos, disposiciones y composiciones tradicionales que son alambicadas propuestas de arquitectura sostenible y adecuada al medio.
De la arquitectura tradicional en zonas áridas, se ha tomado la protección al viento constante, y al exceso de soleamiento mediante la utilización de patios pequeños y el soterramiento total o parcial de la vivienda. La gran masa de los muros y la construcción bajo rasante por su gran inercia térmica. La edificación sigue las pautas de las casas-cueva y las casas patio de nuestra tradición.
También se ha tomado el revestido de muros y los paramentos de madera oscura que disminuyen el factor resol. La cubierta plana y los emparrados, los huecos al sur, son otros elementos de nuestra propuesta tomados de la construcción vernácula. El lugar pues, está presente en nuestra forma de entender una arquitectura de mínimos, sostenible y confortable.
Para el confort interior, se han dispuesto celosías y emparrados que protegen de la radiación solar, gruesos muros de hormigón que proporcionan gran inercia térmica y calor diferido al interior del estudio y una ventilación cruzada para una ventilación permanente del estudio gracias a las chimeneas Venturi y unas rejillas con apertura suelo-techo para la correcta ventilación verano-invierno.
La cámara, situada bajo el forjado de cámara del dormitorio, es una reserva de aire a 16º suministrable al interior tanto en invierno como en verano aprovechada por la ventilación cruzada para el acondicionamiento de la temperatura interior. En el ciclo de invierno, el pavimento negro funcionará como un captador de energía solar al recoger la radiación solar que incide éste a través de la cristalera de la fachada sur, aumentando así la radiación en el interior del estudio. En el ciclo de verano, las correderas que cubren el patio sur impiden el soleamiento en este patio y en el suelo.